Extintores en Madrid - Eivar

Extintores

Historia

El primer extintor de incendios del que hay algún registro fue patentado en Gran Bretaña en el año 1723 por el químico Ambrose Godfrey. Éste estaba formado por un barril de líquido de extinción de incendios que contenía una cámara de estaño de la pólvora. Esto estaba conectado a un sistema de fusibles que se encendían, explotando la pólvora y la dispersión de la solución.

Fue en 1813 cuando el capitán William George Manby inventó el extintor de incendios actual. Para ello, pensó en un dispositivo capaz de apagar el fuego con una mayor efectividad al observar la incapacidad de un grupo de bomberos de Edimburgo para alcanzar los pisos superiores de un edificio en llamas. El primer extintor era un aparato con cuatro cilindros, tres de agua y uno de aire comprimido, que servía para que el líquido saliese a presión.

En en año 1866, François Carlier inventó un extintor de incendios de soda-ácido consistentes en la mezcla de dos sustancias que reaccionan para producir gas de dióxido de carbono para propulsar un líquido desde el extintor.

Cuarenta años más tarde, Alexander Laurant inventó el primer extintor de espuma química. La idea era muy similar a los principios del extintor de sodio-ácido, pero incluyó un compuesto de espuma. Etse compuesto estaba hecho de raíz de regaliz, donde se incluía la solución de soda. Los extintores se activaban normalmente girando el aparato para mezclar los productos químicos.

No fue hasta 1912 cuando la compañía Pireno inventó el extintor de tetracloruro de carbono, también conocido como CTC. Estos extintores impulsaron el líquido CTC en el fuego por medio de una bomba de mano. El CTC vaporizado produce una gruesa manta asfixiante sobre las llamas dejando el fuego sin oxígeno evitando la combustión.

Ese mismo principio básico inventado por George Manby, donde se utiliza un gas para forzar un supresor de la combustión de un recipiente, sigue siendo el principal mecanismo detrás de todos los extintores portátiles hoy en día.

Definición

Los extintores de fuego son instrumentos eficaces a la hora de evitar la propagación del fuego, así como su extinción. Constan de una bombona de acero rellena de un agente extintor impulsado por un gas a presión. Al pulsar una maneta instalada en la parte superior del cilindro y librada de la anilla con precinto existente, el agente extintor sale por la boquilla de la manguera. Se trata de un aparato completamente autónomo que se puede desplazar de forma cómoda y sencilla.

Existen extintores de muchos tipos, desde los más pequeños, aptos para transportar en automóviles, hasta los que se transportan por un carrito. Según su tamaño y peso hay extintores portátiles (cuyo peso es inferior a 30 kilos) y móviles (con un peso superior a 30 kilos).

Según el agente extintor que contenga la bombona, se puede distinguir entre diferentes tipos atendiendo a la clasificación de fuego que pueden apagar: de origen sólido, eléctrico, combustibles líquidos, metales o gaseosos. Cada extintor contendrá un agente u otro, tal y como viene indicado en la etiqueta de la bombona, siendo los más habituales los de polvo polivalente, anhídrido carbónico (CO2) y agua pulverizada (con aditivos).

Contar con extintores en el trabajo, el hogar o el automóvil es fundamental para evitar que una emergencia relacionada con el fuego se convierta en algo mayor. Se trata de dispositivos económicos y fáciles de usar que nos proporcionarán tranquilidad en nuestro día a día.

En Eivar contamos con un amplio catálogo de extintores. Contacte con nosotros para informarse sobre los extintores con los que trabajamos y encuentre el que mejor se adapte a sus necesidades de seguridad.

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